La Selección Femenina de El Salvador concluyó su viaje de preparación con saldo favorable tras imponerse en los dos compromisos disputados, en una serie que permitió al cuerpo técnico evaluar rendimiento, variantes tácticas y respuesta física del plantel, también fue valorada por las condiciones climáticas, ya que sirvieron como preparación para el compromiso que se disputará en abril ante Selección femenina de Trinidad y Tobago, rival que presenta un entorno de humedad y calor muy similar, e incluso más exigente. Para el cuerpo técnico, este aspecto fue clave dentro del proceso de planificación.

En el partido disputado el sábado 7 de marzo, El Salvador tuvo el control del partido y lo reflejó en el marcador en el minuto 49, cuando Elizabeth Johannes infló las redes tras un pase de Danielle Fuentes.

El DT Eric Acuña destacó que más allá de los resultados, el principal objetivo era medir el volumen de juego y el comportamiento colectivo del equipo. “Gracias a Dios nos llevamos los dos partidos, pero lo más importante fue el volumen de trabajo que obtuvimos para hacer una medición adecuada”, explicó.

Durante los encuentros, el equipo mostró una mejor aplicación táctica respecto al primer partido de preparación, en un duelo más físico y disputado. El cuerpo técnico también aprovechó para probar variantes, incluyendo una alineación distinta en el segundo tiempo del primer encuentro de entrenamiento, lo que permitió ampliar el análisis del rendimiento individual y colectivo.

En términos estadísticos, la selección salvadoreña dejó números positivos: cinco goles a favor y apenas un tanto en contra durante los 90 minutos disputados en la serie. Sin embargo, el técnico señaló que aún existen aspectos por mejorar, especialmente en la finalización de las jugadas.

“Dominamos muchos pases del juego, pero no transformamos el área de finalización en área de remate. Queríamos seguir asociando demasiado y eso nos pasó factura. Debemos buscar el marco con mayor rapidez para aprovechar el dominio”, explicó.

El estratega también subrayó que el equipo continúa en una etapa de crecimiento dentro del proceso del fútbol femenino nacional, que apenas suma cerca de cinco años de trabajo estructurado. En ese contexto, insistió en que la prioridad es desarrollar un estilo ofensivo que permita competir y puntuar en escenarios internacionales.

“El fútbol moderno invita a jugar más directo. No se trata de tocar por tocar, sino de hacerlo con objetivo. Queremos aprender atacando, no defendiendo, porque es la única forma de marcar goles”, afirmó.

Además, el cuerpo técnico considera fundamental potenciar el juego directo y el uso de espacios para competir frente a rivales de mayor desarrollo dentro de CONCACAF, una confederación que reúne selecciones con alto crecimiento y ligas en constante evolución.

Con el partido de abril cada vez más cerca —a poco más de un mes de distancia— la selección salvadoreña continuará afinando detalles con el objetivo de llegar en la mejor forma posible a uno de los compromisos más importantes del calendario inmediato.