El exseleccionado Herbert Ramos inicia una nueva etapa en su carrera al integrarse al cuerpo técnico de la Selección Nacional de Fútbol Playa de El Salvador, esta vez con la responsabilidad directa en la preparación de los porteros.
Ramos reconoce que el cambio no ha sido grande, pero lo asume con entusiasmo y compromiso. “Es algo nuevo para mí, pero estoy muy motivado, esperando hacer las cosas bien con la selección y con los porteros”, expresó, dejando claro que su principal objetivo es transmitir la experiencia acumulada durante muchos años de trabajo en la modalidad. Para el nuevo preparador, el reto es lograr que los guardametas capten el mensaje y se integren a una metodología que permita fortalecer el rendimiento colectivo.
En el actual microciclo, el balance es positivo. Ramos destacó el buen momento físico de Erick Nájera y Jairo Rivera, quienes mantienen un ritmo constante de trabajo en playa en sus respectivas zonas. Sobre Manuel Quintanilla, un nuevo convocado en la selección, subrayó su juventud y disposición para aprender, cualidades que considera claves para su adaptación al fútbol playa de alto nivel.
De cara al torneo internacional previsto para el mes de abril, el discurso es claro y ambicioso. “Lo que siempre esperamos los salvadoreños: ser campeones”, afirmó Ramos, sin dejar de reconocer que el camino no será sencillo ante rivales de primer nivel. Por ello, el cuerpo técnico apuesta por una preparación rigurosa, consciente y enfocada en llegar en el mejor estado posible a la competencia.
En el aspecto técnico, el nuevo integrante del cuerpo técnico señaló uno de los puntos prioritarios a mejorar: el juego bajo y las denominadas “pelotas rasas”, que suelen complicarse por las condiciones de la arena. “La arena nos puede ayudar, pero también nos puede incomodar; esas pelotas son las más difíciles”, explicó, asegurando que se trabajará intensamente para mejorar ese aspecto.

