La Selección Sub-15 Masculina inició su primer microciclo de trabajo bajo la dirección técnica del salvadoreño Kilmar Jiménez, como parte de un proceso de formación estructurado a largo plazo que busca fortalecer las bases de las selecciones juveniles de El Salvador.
Este grupo fue conformado tras un proceso de cuatro meses de visorías a nivel nacional, en los que se evaluó talento en distintas regiones del país. El microciclo se desarrolla del 04 al 07 de mayo de 2026 en La Villa Selecta, con 18 jugadores seleccionados.
El cuerpo técnico está conformado por José Silva como auxiliar técnico, Álvaro Misael Alfaro como preparador de porteros y Edgar Guzmán como preparador físico.
Como parte del proceso de captación, el cuerpo técnico realizó visorías en los 14 departamentos del país, en las que fueron evaluados 883 jugadores. De estas observaciones se identificaron talentos de las categorías 2011 y 2012, quienes continúan en evaluación para la conformación definitiva de la Selección Sub-15.
El seleccionador Kilmar Jiménez destacó el carácter estructurado del proceso y su proyección a mediano plazo:
“Este es un proceso sistematizado que no va a parar. Son microciclos que se van a mantener durante todo el año y el próximo también, con una idea e identidad de juego bien definida”, señaló Jiménez.
“Es una gran oportunidad para que los jugadores vivan el fútbol de alto rendimiento, y entendemos la responsabilidad de formar no solo futbolistas, sino personas con valores y disciplina”, agregó.
El proceso está planificado a 22 meses, con el objetivo de consolidar una base competitiva que permita proyectar a estos jugadores hacia futuras competencias internacionales.
El coordinador de selecciones juveniles, Eduardo Lara, valoró el inicio del proyecto y el impacto estructural que representa para el desarrollo del fútbol nacional:
“Este es un verdadero proceso que se está iniciando con esta categoría. Es algo que no se había logrado estructurar de esta manera en la Federación”, afirmó.
“Tenemos que empezar desde la base para construir selecciones más competitivas y que, a futuro, puedan representar a El Salvador con mayor solidez a nivel de CONCACAF y FIFA”, añadió.
El proceso también cuenta con el acompañamiento del área de planificación y desarrollo, y ha incluido trabajo de visoría en RedDFut a nivel nacional, así como observación de jugadores salvadoreños en el exterior, con el objetivo de ampliar las opciones de selección.
Actualmente, el grupo permanece en evaluación continua bajo un modelo abierto, en el que la permanencia dependerá del rendimiento, la adaptación a la metodología y la mentalidad competitiva de los jugadores.











