La Segunda División del fútbol salvadoreño se encuentra lista para iniciar un nuevo torneo este fin de semana, marcando un paso firme dentro del proceso de fortalecimiento competitivo e institucional impulsado por la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), bajo la administración de su presidente, Yamil Bukele.
El campeonato contará con la participación de 14 equipos, distribuidos en dos grupos de siete: Centro-Oriente y Centro-Occidente. Esta estructura responde a una planificación orientada a elevar el nivel competitivo y a garantizar una mejor organización deportiva.
El presidente de la Segunda División, David Linares, confirmó que el torneo mantendrá el formato aprobado y utilizado en el certamen anterior, destacando que una de las decisiones más acertadas fue la reducción del número de equipos, lo cual ha permitido una competencia más equilibrada y exigente.
“El formato es el mismo del torneo Apertura. La reducción de equipos y la división en dos grupos ha generado modificaciones significativas, incluyendo la dinámica en la que los equipos que descansan se enfrentan entre sí, sumando puntos en su respectivo grupo. Esto también ha incentivado la asistencia de las aficiones, al permitir cruces entre equipos de distintas zonas”, expresó Linares.
El sistema de campeonato se mantiene conforme a lo aprobado oficialmente. La reducción de clubes ha tenido un impacto positivo en la calidad del talento futbolístico, permitiendo a los equipos conformar plantillas más competitivas y generar mayores oportunidades de proyección deportiva.
“Esto ha permitido que los equipos se armen mejor en cuanto a jugadores. Al final del torneo Apertura, varios futbolistas lograron emigrar a la Primera División. A nivel organizativo, aún existe el desafío de motivar a los clubes a capacitarse en administración deportiva”, añadió el presidente de la Liga de Plata.
En materia de infraestructura, se destacó el interés de la FESFUT, en coordinación con el INDES, por mejorar progresivamente los escenarios deportivos, al menos en aspectos de mantenimiento, como parte del compromiso por elevar la calidad del espectáculo futbolístico.
“Todos queremos que el espectáculo mejore y confiamos en que este torneo sea aún más competitivo y mejor percibido por las diferentes aficiones”, señaló Linares.
Desde la presidencia de la Segunda División, el objetivo principal es avanzar de manera sostenida, mantener una comunicación abierta con los clubes y trabajar de forma conjunta en la búsqueda de soluciones a los desafíos estructurales que enfrenta el fútbol salvadoreño.
Este nuevo torneo representa no solo el inicio de una competencia, sino también una proyección clara de crecimiento, orden y profesionalización del fútbol de ascenso, alineada con la visión institucional que lidera actualmente la Federación Salvadoreña de Fútbol.



