El Programa de Desarrollo de Talento (TDS), la iniciativa de FIFA respaldada por la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), arrancó sus actividades correspondientes al segundo año de implementación en 2026, con el firme propósito de consolidar una estructura sostenible para el crecimiento del fútbol infanto-juvenil en El Salvador. Este proyecto estratégico busca fortalecer los procesos de detección, formación y acompañamiento de jóvenes promesas, alineándose con los estándares internacionales de desarrollo deportivo.
Pablo Rodas, coordinador del programa TDS de FIFA, explicó el alcance de esta iniciativa y su importancia dentro del desarrollo futbolístico del país.
El TDS es el programa de desarrollo de talentos de FIFA con las federaciones miembros, que se basa en pilares esenciales como la detección, la identificación, el desarrollo y la transición del talento en cada país”, afirmó.
Rodas detalló que la llegada del programa a El Salvador implicó un análisis profundo del ecosistema futbolístico nacional. “El TDS comenzó en el 2025 en el país y se estructura a partir de diferentes componentes, como el estudio del entorno futbolístico, que abarca desde la dirigencia hasta la formación de entrenadores, la infraestructura, la tecnología y el uso de herramientas acordes a las exigencias del fútbol internacional”, señaló.
Dentro de este proceso, el coordinador resaltó la importancia de contar con un sistema de scouting bien definido.
Existe un protocolo que garantiza alcanzar a los chicos de mayor talento dentro del país, a través de filtros claros sobre cómo se escogen los jugadores y cómo se les da seguimiento”, agregó.
En cuanto al desarrollo temprano, Rodas subrayó que uno de los ejes principales del TDS es la identificación a edades tempranas. “El objetivo fundamental es el descubrimiento del talento desde edades iniciales. Actualmente trabajamos con categorías como 2012, 2011 y 2010, considerando que los mundiales sub-17 se realizarán de manera anual, lo que exige acelerar los procesos de desarrollo e identificación”, explicó.
Sobre el impacto a nivel nacional, Rodas destacó que el programa busca fortalecer las bases del fútbol salvadoreño y nutrir los procesos formativos. “El TDS pretende generar estructuras sólidas de chicos y chicas, nutrir los procesos de selecciones juveniles y aportar también a los clubes profesionales en sus categorías inferiores. Todo esto puede cambiar la vida futbolística de muchos niños y niñas”, comentó.
Como parte de la implementación, el programa ha avanzado en la masificación del trabajo con cuatro centros de entrenamiento ubicados en San Salvador, Cuscatlán, San Miguel y Santa Ana. “El proceso inicia con la selección de entrenadores capacitados y continúa con un plan de trabajo que incluye indicadores de rendimiento, estudios antropométricos, evaluaciones físicas y técnicas, así como el análisis de la edad biológica y cronológica”, detalló Rodas.
El coordinador compartió los resultados alcanzados durante el último año. “Cerramos con cifras importantes: entre 30 y 40 niños por sede, filtrando grupos de 25 a 30, lo que nos dejó alrededor de 120 niños en el país. En el caso de las niñas, iniciamos con grupos pequeños y cerramos con cerca de 75 participantes en el programa”, concluyó.






