La Federación Salvadoreña de Fútbol continúa impulsando un proceso de desarrollo enfocado en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, dentro del cual la Selección Nacional Sub-20 de El Salvador entra en la recta final de su preparación para el Clasificatorio Sub-20, que se disputará del 23 de febrero al 3 de marzo de 2026 en Managua, Nicaragua, donde el combinado nacional enfrentará a las selecciones de Surinam, Belice, Granada, Saint Martin y Guyana Francesa, como parte de una planificación integral orientada al fortalecimiento del talento juvenil y su proyección internacional.
Un torneo que el plantel asume como altamente exigente, tanto en lo táctico como en lo físico y mental. Los jugadores coinciden en que no hay margen para la relajación: cada partido será encarado como una final.
Gerson Robles, uno de los referentes del grupo, reconoce que el nivel de los rivales obliga a elevar el rendimiento colectivo. “Sabemos que será un campeonato muy fuerte, por eso estamos aprovechando al máximo esta semana de trabajo para llegar en nuestra mejor versión”, señaló. Bajo la conducción del entrenador Erick Dowson Prado, el cuerpo técnico ha puesto especial énfasis en el trabajo táctico y en la posesión del balón, aspectos que el plantel considera claves para competir con mayor eficacia.
Sabemos que será un campeonato muy fuerte, por eso estamos aprovechando al máximo esta semana de trabajo para llegar en nuestra mejor versión”
La competencia interna es otro de los factores que marca el día a día de la Sub-20. Ganarse un puesto en el once titular no es sencillo y sostenerlo lo es aún más. “Todos trabajamos fuerte; la competencia es sana, pero intensa, y eso nos obliga a dar el máximo”, afirmó Robles, quien aspira a consolidarse como titular.
A este proceso se suma René Lara Fuentes, mediocampista en el club Instituto de Argentina, quien aporta una mirada comparativa desde uno de los entornos más exigentes del continente. Para Lara Fuentes, el fútbol argentino se caracteriza por su velocidad, intensidad y toma de decisiones bajo presión constante, estándares que ahora busca trasladar a la selección. “Allá, si no estás al 100% todos los días, no te alcanza”, explicó.
Lara Fuentes también destacó la importancia del llamado “entrenamiento invisible”: trabajo de gimnasio, alimentación y hábitos fuera de la cancha. “No todo es lo táctico. A veces se cree que con eso basta, y no es así. Lo que se hace fuera del campo puede ser incluso más importante”, subrayó.



